Nos vamos de boda
La verdad, no soy muy dado a hacer bodas. Se tienen que cumplir una serie de condicionantes que rara vez coinciden, y uno de ellos es tremendamente importante: que los novios sean amigos míos y me dejen hacer lo que me de la gana. Si eso no se cumple, prefiero dejar la cámara en casa.
Pero de vez en cuando esos condicionantes sí que se cumplen, y ese fué el caso de la boda de mi compañero Cristóbal y su chica, Ana, y el que la boda fuera en Valencia era lo de menos. Pa yá que me iba!
El pasado 23 de julio, a las 12 de la mañana salió la cámara de su bolsa y no volvió a entrar hasta casi las 2 de la noche. Y aquí os dejo un resumen de lo que pasó...
Lo primero era la imprescindible cita con la peluquería:
Compañeros, un verdadero placer haber podido inmortalizar éste día para vosotros.
Pero de vez en cuando esos condicionantes sí que se cumplen, y ese fué el caso de la boda de mi compañero Cristóbal y su chica, Ana, y el que la boda fuera en Valencia era lo de menos. Pa yá que me iba!
El pasado 23 de julio, a las 12 de la mañana salió la cámara de su bolsa y no volvió a entrar hasta casi las 2 de la noche. Y aquí os dejo un resumen de lo que pasó...
Lo primero era la imprescindible cita con la peluquería:
Ana mientras la maquillan...
...su madre (ya, ya lo sé, no querías salir con los rulos, pero ésto no se repetiría :-) )...
...y su cuñada
Colocandole la cinta de Pocajontas, como dice Ana ;-)
Y los últimos toques:
Ya en casa de la novia:
tocaba vestirse...
...y había que echarle una manita:
Hija...que no se te olvide el anillo de tu abuela...
Toma el ramo para las fotos, que quedarán mejor...
y sí, sí que quedaron mejor con el ramo:
Mientras, en casa de Cristóbal, algo se cocía:
Su hermana echándole la charla:
A ver niño, que te dejas la corbata torcida... (las abuelas siempre serán así Cristóbal, tranquilo):
Y nos vamos a la boda!!
Como buenos periodistas del motor que somos, el novio no podía aparecer por allí en otra cosa que no fuera un Porsche...
...y la novia a lomos de una Vespa, perfectamente restaurada para la ocasión, pilotada por su padre...
(chicos, ésto no os lo perdono, hasta en vuestra boda me tenéis haciendo barridos!!!):
El sitio, impresionante:
Y durante la ceremonia...
...no faltaron las lágrimas... (de alegría, claro!):
sí Cristóbal las tuyas también, no te escondas, que a mi no se me escapa nada:
Aquí la cosa ya no tenía solución:
(amigos foteros, recordad que en Valencia anochece una media hora antes que en Madrid! :`( así que tuve que recrear la iluminación natural a base de flashes. Pero eso no era problema: 1 flash hacia ellos, otro de contra y hasta 3 iluminando los fondos. ¡¡¡Cómo me gustan mis SB-900!!!! ).
Ayyyy mi niño, que se nos ha casado...
Y lo mejor para pasar el trauma, darse a la bebida...
,,,y bailotear un rato...
Compañeros, un verdadero placer haber podido inmortalizar éste día para vosotros.
(c)Fotos: Christian Colmenero Martín. Todos los derechos reservados.























